martes 12 de agosto de 2008

Azena Xenakis

Ayer fuimos a ver a WALL-E. Me reí y me enternecí y me sentí bien con la película. Y en los créditos un nombre me saltó a los ojos. Athena Xenakis. Es un nombre que he barajado como propio y que no llegué a considerar mío. Pero cuando lo vi, en letras grandes sobre la pantalla, me pareció que me llamaba. Por un momento creí que era mío. Siempre fui Atenea, desde pequeñita. Desde la primera vez que alguien me habló de la gran diosa que era más lista que nadie. Desde que me di cuenta de cuánto se parecían nuestros nombres. Cuando busqué un apodo que sustituyera mi nombre en Internet, me acordé de Atenea. Pero ya había muchas ateneas. Probé con distintas formas de escribir su nombre, y al final logré identificarme como Azena, que en cierto modo es la forma más literal de hacerlo. Con el paso del tiempo, se puede decir que soy Azena. Por otro lado, formo parte de un extraño grupo de personas llamado Xenakis, por lo que no sería del todo descabellado asumirlo como apellido...

3 comentarios:

El Otro dijo...

¿Casualidad? No lo creo, será, más bien, una señal ;) Pero ¿no adoptarás un segundo apellido según la tradición nacional?

El Otro

Lucila dijo...

bien! gracias por resolverme la duda!. voy entendiendo ahora por qué te llamas "mujer blanca" y que lo de Azena es una buen nombre. pero el tuyo está bueno de verdad. abrazos desde argentina carajo!

Azusa dijo...

Me encantó Wall-E, y también soy de las que se quedan a ver los créditos... pero parece que tenían mucha prisa en el cine por cerrar y los quitaron antes de tiempo...

Curiosa coincidencia, y bonito nombre, por cierto.