jueves 27 de noviembre de 2008

Mi hermanita

Ahora está a sólo unas paradas de metro. Y casi nos vemos menos que cuando teníamos que coger un avión y cruzar un charco. Tiene un abono vitalicio para un sitio en mi corazón. Me llena de orgullo ver cómo sigue adelante. Me demuestra día a día que tiene una inmensa cantidad de talento. Hoy me lo ha demostrado aún más. Me crié rodeada de poesía, y ninguna me emociona tanto como la suya. Deseo que siempre sea feliz y que siempre esté cerca, aunque no estemos juntas. Es mejor que no estemos juntas, nuestra convivencia nunca ha sido fácil. Pero la quiero tanto...

2 comentarios:

David dijo...

A mi me pasaba con mi hermana. Al final fue cuando me fui de casa que empezamos a llevarnos bien.

The Wild Rose dijo...

Y tu hermanita se siente orgullosa de la suya. Un beso grande y gracias por tu apoyo.